Teruel de cine
Aquí no hay salas de cine (decentes), pero ¿quién puede querer uno cuando la realidad supera a la ficción? A mí plim la huelga de guionistas de Hollywood. Si los directores yanquis esos fueran listos, vendrían aquí y se sentarían en el parque a escuchar a la gente que pasa. Es más, si fueran realmente listos, leerían mi blog y se harían millonarios (quiero decir que aún más). ¡Qué carajo! Si fueran realmente listos, leerían mi blog y punto. Por tanto, ¿viste lo espléndido que estoy que no sólo me vanaglorio, sino que además reparto adulaciones entre mis bien amados lectores?
Una posible cartelera sería:
Título: El pueblo de los genios. Género: Histórico.
El “pueblo de las estrellas”, comúnmente conocido como Villa Star (Villastar en realidad, pese a que alguno diga “villa estar”, en plan gringo), ha sido cuna de célebres economistas y eventuales genios de las finanzas. Vida y milagros de “El Millonario” y algunos otros, ¡no como esos estúpidos vecinos del pueblo de al lao!
Título: Pueblos olvidados. Género: Documental salvaje.
Nos encontramos en la España profunda. Pueblos perdidos de la mano de Dios, donde apenas aún hay señal de radio ni mucho menos de móvil, se ven despojados de uno de sus pocos entretenimientos: la televisión. El motivo no es otro sino la implantación de la Televisión Digital Terrestre en menos de un año. ¿Se sublevarán? No es probable. Lo que es más probable es que se dé un nuevo baby boom y, a consecuencia de la endogamia inherente a la incomunicación, comiencen otra vez a aparecer numerosos casos de retraso infantil.
Título: Sin tetas no hay casamiento. Género: Culebrón (soap opera).
La llegada de un forastero provocará recelos en el tranquilo pueblo de Smalltown. Acusado de violación por la familia de la bella damisela coprotagonista, tras cumplir condena será puesto en libertad y conseguirá casarse con la misma. Sin embargo, tras tener una hija, tal vez por nuevas manipulaciones de la familia política, se separará y tendrá que irse a trabajar al campo, donde permanecerá solitario y recluido durante años. No obstante, etc. etc. etc.
Título: Ovejas carnívoras (Ovejas asesinas existía de verdad –buenísimo el trailer y fotos–). Género: Gore/Ficción.
Un desgraciado accidente provoca que un sencillo agricultor eche a su querido perro, un tremendo mastín blanco que se encontraba durmiendo apaciblemente en la pala del tractor, al carro triturador de comida Unifeed. Las ovejas aquél día comen una mezcla de maíz y paja extrañamente rica en proteínas, lo cual les sienta muy bien para combatir la sarna, sarna que les había estado entrenando durante meses para morder. Los ingredientes del Apocalipsis han sido mezclados y éste no tardará en llegar cuando las ovejas, ahora sedientas de sangre, comprueben que se puede morder también a su pastor… y que está muy rico (vamos, el “negro” que siempre muere en las pelis el primero –marroquí y negro aquí son lo mismo–). Matanza en Teruel que pronto alcanza Nueva York.
Título: Un día serás un hombre, hijo mío. Género: X.
Dos hombres almuerzan tranquilamente mientras hablan de los designios divinos sobre la caída de agua. De pronto, la mujer que les acompaña y no ha hablado nada, comenta que a ella le gusta chupársela a su novio porque le sabe a leche condensada. No obstante, los hombres son demasiado duros para caer en trampa tan burda. Ambos saben que un hombre no es un hombre hasta que no se ha tirado a una burra. Quién sabrá lo que se harán con las ovejas, más pequeñicas y manejables, con tal de no gastarse un céntimo en el puti (como hacen todos los demás).
Todas las películas por supuesto terminarían diciendo “basado en hechos reales”, lo que no sería sino la verdad. No me he inventado nada y no he sido peyorativo, aunque en algún caso haya aunado (¡pero no revuelto!) diferentes historias en una sola para condensar y amenizar. El orden no ha sido casual, ya que he ido de lo que considero más leve a lo más grave.
Ecología e Internet no tan unidos
El otro día comenté las ventajas de emplear Ecocho. Sin embargo, precisamente en torno al Día Mundial de la Tierra, van los de Google y se desvinculan del proyecto. Me quedé flipando, pero eso no fue nada con el descubrimiento, un par de días después por un correo en cadena, de que los señoritos de Google han preferido lanzar Ecoogler.
La cosa no estaría mal en sí (tal vez Google prefiera desentenderse de Yahoo! completamente), de no ser porque, para empezar, Ecoogler no tiene fondo negro. Se me escapa cómo pueden ser tan obtusos de lanzar por un lado Blackle y por otro Ecoogler de forma independiente.
No obstante, lo que en verdad es un retraso es el hecho de que los de Google plantan 1 árbol cada 10.000 búsquedas, mientras que los de Ecocho plantan 1 cada 500 búsquedas. “Tan sólo” son 20 veces más.
Seguramente la diferencia se deba a que el proyecto Ecocho se comprometió a reinvertir el 70% de sus beneficios en organizaciones medioambientales dedicadas a la reforestación. Nada más y nada menos que el 70%.
¿Qué podemos hacer nosotros? Muy fácil, ya que nosotros somos los que tenemos la sartén por el mango con todas estas cosas de Internet. Demostraciones continuas vienen de la mano del freeware, el copyleft, las redes sociales y la web 2.0. Todos ellos existen gracias a nosotros, los usuarios de a pie, que hemos demostrado fehacientemente su sostenibilidad y prometedor futuro. Del mismo modo, Google también tiene éxito gracias a que nosotros hemos decidido usarlo.
Por otro lado, os informo de que Google es nada más y nada menos que la marca más poderosa del mundo. Esto es así por segundo año consecutivo (ranking BrandZ de la consultora Millward Brown –noticia fresquísima de este mismo día 21–), y con un incremento del 30%, lo que supone un valor algo superior a los 86.000 millones de dólares. Todo esto se dice fácil, pero las cantidades son astronómicas. En cualquier caso, así es más fácil comprender cómo se aprovechan de su poderosa influencia publicitaria para proponernos como “novedoso” el dichoso Ecoogler, cuando resulta que es un retraso.
Combinemos las ideas expuestas en los dos últimos párrafos para llegar a la conclusión que pretendo mostraros: usemos Ecocho (y con fondo negro), NO usemos Ecoogler. Es un retraso y un engaño. Tantos beneficios como tienen y la involucración medioambiental–social que nos ofrecen resulta que es una nimiedad para ellos. No creo que precisamente la situación climática mundial pueda solucionarse con proyectos ultra–light, se necesitan acciones enérgicas (¡imaginaos, ya no el 70% de 86.000 millones de dólares, sino “sólo” el 40%!).
En conclusión, no nos dejemos engañar, presionémosles hasta que vuelvan a sumarse al proyecto Ecocho. Como consejo para evitar que se os olvide, os sugiero que pongáis ahora mismo a éstos, con la opción del fondo negro (ya expliqué cómo ponerlo), como página principal por defecto en vuestro explorador.
… y un día laboral habitual
Si la anterior entrada hacía referencia a sucesos no muy habituales, puede que os preguntéis cómo es un día corrientito. Bien pues, tengo que lidiar con las ovejas que se tercien. Por si fuera poco tanto término taurino, incluso este año estamos embolando ovejas. No os asustéis, que aunque los términos que acabo de emplear sean más o menos correctos, las ovejas realmente no están (aún) al nivel de peligrosidad de una res brava. Por eso voy a explicar (y parodiar) un poco más cada una de esas palabrejas.
Para empezar, hablo de tercios. La verdad es que no hay tal división temporal. La semejanza hay que buscarla más bien en el ruedo en sí, porque lo que hago día sí y día también es meterme con ovejas en un recinto cerrado. El recinto puede ser de diferentes naturalezas. Puede ser una nave enorme, en cuyo caso lo que hay que hacer es correr tras las ovejas haciendo aspavientos y ruidos amenazadores para espantarlas en la dirección deseada. Siempre existe el peligro de ser embestido por alguna capullina (lo que sería lidiar) o tropezar y ser pisoteado por cientos de pezuñas.
El otro caso es que se trate de unos pocos metros cuadrados, delimitados por vallas móviles. Lo que tenemos que hacer es meter dentro las ovejas que se puedan, en una cantidad lo más asequible posible (una ochentena está muy bien). Entonces nos metemos dentro y ajustamos el tamaño del recinto recién formado lo más posible para que las ovejas que contiene queden prietas y no puedan correr. Así ya comenzamos a trabajar con ellas, parando especial cuidado con las que están a nuestras espaldas. En otras palabras, lidiamos con ellas. Los principales peligros que nos acechan son:
· Brincos: Las jóvenes (o las más enérgicas) cuando menos te lo esperas se te tiran encima o comienzan a correr sobre las otras. Te puedes desde dar un cabezazo con su cabeza (os aseguro que llevan las de ganar, y de lejos) hasta clavarte una de tus agujas.
· Cuernos: ¿Necesita esto más explicación?
· Cabras: Para quien no lo sepa, suelen ir mezcladas con las ovejas. Lo inquietante de ellas es que aúnan las dos características anteriores elevadas al cubo. Saltan mucho más que cualquier oveja y sus cuernos… sus cuernos dan miedo. La definición de pavor debería ser “ver cómo un cuerno puntiagudo y bien dirigido hacia delante se balancea incontroladamente de un lado a otro a escasos centímetros de tus órganos más preciados”.
Ya sólo queda explicar el término embolar, que en este caso es una palabra de invención propia que significa poner bolos (chip de identificación de ovejas). Pese al chiste, el tema “embolar” trae cola. Algún día lo comentaré más detenidamente, o de lo contrario os vais a dormir. Tan sólo os avanzo que este maravilloso adelanto implantado en mi ADS justo este año que yo he empezado a trabajar en ella, trae tanto trabajo que nos vemos obligados a trabajar en ello días enteros. Por si fuera poco, me deja un sabor de boca amargo, porque es del todo inútil (es trabajo perdido y de balde) y carente de sentido (existen alternativas mucho mejores). Bendita sea mi suerte. Algún día, cuando lo comente, me entenderéis.
Para colmo, a esta novedad hay que añadir el trabajo normal de anteriores años, a saber:
· Desparasitar: Esto es básicamente obligarles a tragar a la fuerza un líquido que mancha como si fuera chapapote.
· Vacunar: Realmente esta es la tarea más rápida de todas, y poco fatigante, ya que en general basta con cogerles un pellizco de piel en el lomo y pinchar ahí.
· Inyectar algún antibiótico: Poco frecuente. Se parece a vacunar, aunque al ser intramuscular hay que hacer mucha más fuerza con la mano y los pobres animales se ponen como locos (escuece mucho).
· Sacar sangre: Para la campaña oficial de saneamiento (o erradicación) de la brucelosis. Un coñazo de obligado cumplimiento, no carente de serios riesgos biológicos (contraer brucelosis, obviamente).
Lo de sacar sangre, a consecuencia de ser obligatorio por ley, es lo que más veces hacemos. Lamentablemente la característica más deseada en un veterinario es que sea capaz de extraerla muy rápidamente. He aquí la recompensa a tantos años de estudio, el momento en el que percibo cierto orgullo y gratitud a tanto esfuerzo invertido, todo para simplemente sacar sangre a una oveja con cierta rapidez. Algo que cualquiera puede hacer, sin necesidad de empollarse una lista de enfermedades y sus características. Cualquiera puede hacerlo con un poco de práctica (y sentido común). Imaginaos la consecuente gratificación que recorre mi cuerpo prácticamente todos los días.
Ello no quita que los primeros días de mi trabajo no sintiera cierta presión y temor a ser despedido por no ser suficientemente rápido. Por lo tanto, me he estado esforzando durante un año entero para conseguirlo. Tanto que ya comienzo a recoger los frutos y soy incluso más rápido que mi jefe. Por fin le igualo e incluso le supero cuando tengo un buen día.
Y sin embargo, me da igual. Completamente igual. Siento una desidia horrible. Tanto que resulta que ahora, justo ahora que tengo un nivel más que competente, he decidido que me voy a marchar. Este es tan sólo uno de los motivos que me han hecho tomar la decisión. Los demás ya los comentaré.
Un día laboral raro y…
Hace unos días tuve un día atípico. La causa fue que llovió en Teruel. No es por nada, pero si a los del tiempo les dieran de comer en función de cuántas veces acertaran, los únicos que iban a comer serían los gusanos que iban a criar. Dicho con palabras más suaves, es realmente raro que llueva en Teruel (la sequía es realmente acuciante) y justo el día que dicen que no va a llover, va y llueve. Por esto, mi jefe había ido planificando la semana creyendo que iba a llover para trabajar a resguardo. El último día de la semana, cuando pareció que el temporal había pasado de largo sin dejar ni gota, pretendía ir a un lugar a cielo abierto.
Obviamente se equivocó, por lo que me pegué un importante madrugón para luego llamar y concertar con el ganadero que era mejor ir otro día. Al mismo tiempo, el presi de la ADS, que es un tanto pesado pero conviene hacerle la pelota, llamó el anterior día para ir sin falta a pincharle un ciento de ovejas. En consecuencia, tampoco podía irme a casa de rositas, dado que aunque era poco el trabajo a hacerle, tampoco me parecía bien abandonar a mi jefe. Así que me quedé y almorcé a las 9, una hora después de haber desayunado.
Así que ahí estaba yo, sentado junto a la barra, charlando con mi jefe y comiéndome un bocadillo con una coca–cola. De repente, un individuo (de aproximadamente mi edad) se me acerca por la espalda y me dice “¡Joder, cuánta barba!”. Está claro que la conversación que estábamos teniendo quedó pospuesta ante semejante intromisión. Sobre todo si tenemos en cuenta que el gacho ese estaba a unos 20 centímetros de mi cara, precisamente entre mi jefe y yo. A bolos nos quedamos los dos, pero sobre todo yo, que precisamente ese día era uno de mis días con poca barba (nunca me rasuro, por problemas dérmicos).
Tras unos segundos algo más que incómodos, va y me aclara que desde atrás se había creído que era una muchacha de buen ver, y que se había asustado al verme por delante. Según él le había inducido a equivocarse el pelo largo, que debería de haber pertenecido a una rubia despampanante o algo así. Y eso que con la ropa del trabajo de invierno no dejo ver mucho la “silueta”. Pero atención, que no me chupo el dedo: ahora ya sé lo que es sentirse radiografiada por un baboso (incluso cuando no sea realmente feo). Así pues, el sentimiento mayoritario que tuve fue repelús, superando con creces incluso a la vergüenza instigada por la risa de mi jefe (y saber que cuando se aburra se lo contará a los ganaderos, familiares, etc.). Tanto más si tenemos en cuenta que el individuo añadió que no me sintiera ofendido, que él podía seguir admirándome desde atrás. Es más, que bien pensado iba a seguir.
Como comentaba, el día transcurrió hasta que por fin fue hora de acudir a la segunda cita, que realmente fue la primera. Eso sí, entre medias, gracia divina, dio tiempo a que a la furgoneta de mi jefe se le saliera todo el líquido refrigerante por todo el motor en dos ocasiones, así como a luego tener que arrancar con ayuda de unas pinzas. Personalmente, sin tener mucha idea de si es posible o no, creo que el propio líquido refrigerante, al salir proyectado con presión y mancharlo todo, fastidió la batería o el contacto de ésta.
La verdad, es que no me importaba mucho el motivo. Al menos tuve la ocurrencia de responderle a mi jefe que usara el coche de su concuñado en vez del mío para arrancar la furgoneta. De este modo me ahorré una buena caminata y una hora de viaje.
En cualquier caso, lo que no me ahorré fue un constipado de aúpa. También achaco a estar en la intemperie el dolor de tripas que tuve por la tarde y noche.
En fin, que está claro que hay gente que nace con estrella y gente estrellada. Obviamente lo digo por mi jefe, que resulta que tantas averías en el coche se le aparecieron justo un día que el trabajo fue suspendido (imaginaos todo eso en medio de la nada) y encima, por si fuera poco, el mismísimo día que fue a cambiarse de coche a un concesionario. Vamos, que tenía encargado hacer un intercambio de coches ese mismo día. No sigo hablando de la buena suerte que tiene porque pareceré celoso, aunque bien mirado el tema tiene miga y no creo que deje de comentarlo algún día.
Ecología e Internet unidos
En el pasado realicé varias entradas en referencia a los mejores buscadores o las propiedades de cada cuál. De nuevo tengo que volver a hacer otro comentario, esta vez en referencia a ciertos beneficios medio ambientales derivados del uso de un par de ellos. Sobre todo si tenemos en cuenta que mañana es el Día Mundial de la Tierra.
Por un lado, como ya comenté, encontramos Blackle. Mediante él, al ser fundamentalmente una pantalla negra, ahorramos energía. Incluso aparece un contador con la cantidad de watios–hora ahorrados.
El otro, conocido como Ecocho, se trata de un proyecto novedoso apoyado tanto por Google como por Yahoo (los dos principales buscadores actuales). Se ofrecen a plantar 2 árboles por cada 1.000 visitas. Así, aseguran que su principal objetivo es reinvertir el 70% de los beneficios que obtengan en donaciones a diferentes organizaciones destinadas a combatir el calentamiento global. De momento han comenzado por Australia, pero quién sabe hasta dónde llegarán si les apoyamos. En este caso aparece un contador con la cantidad de árboles “plantados” y el CO2 que potencialmente se espera atrapar.
Ni qué decir que, al igual que muchos de vosotros, me estaba preguntando por qué no han hecho el nuevo portal con fondo negro. Pues bien, resulta que ya existe. No hay nada más que seleccionar el abajo a la derecha “black version”. Y si queréis ponerlo como página principal en vuestro buscador, basta con dar a “Haga de Ecocho su página principal” arriba del todo.
En justicia esto lo tengo que poner
Cierta entrada que había puesto y luego retirado, tengo que volver a publicarla, más que nada por respeto a los pocos que me escriben últimamente (incluyo comentarios):
Si algo está claro es que cuanto más hablas, más fácil es meter la pata. No lo digo precisamente por mí, que tal vez donde más me explaye sea en el blog, sino por lo que dicen delante de mi terceras personas. Por “terceras personas” entiéndase, cómo no, ganaderos y cía.
Hace un par de semanas estuve trabajando yo solo, así que me tocó ir a todos lados también solo. Como no soy precisamente de mucho parloteo, y menos cuando se supone que tienen (o tengo) prisa, en muchas ocasiones se ponían a hablar entre ellos los ganaderos y pastores. Me partía el pecho luego recordando frases como “es más mala que los comunistas” (referido a una oveja), hilvanándolo a continuación con eso que ya he comentado hasta la saciedad de que me llaman comunista por tener el pelo largo.
Sin embargo, un día concreto comenzaron a largar demasiado. Comenzó el pastor en cuestión a hablar de sus nietas, que si además de a clase iban a clases extra de inglés. Que no sabía cómo se podían meter en la cabeza tanta historia, y lo que es peor, que para qué tanta tontería, si luego iban al campo y no sabían na de na. Es decir, que él sabía muchas cosas y que cualquier jovenzacho al lado suyo no le llegaba a la altura de los zapatos. Mientras, yo, que voy a inglés y francés (aunque sólo sea porque me aburro mucho mucho mucho y así me entretengo), además de ser “jovenzacho” (muchos dicen que soy un crío), allí delante mantenía la compostura, dale que te pego con las ovejas, entrándome por un oído y saliéndome por el otro. He de añadir que el individuo en cuestión tampoco es que se estuviera luciendo mucho que dijéramos inmovilizándome las ovejas. Me cundía el triple haciéndolo solo que con él, así que no sé muy bien dónde estaba su sabiduría.
Pero no acabó aquí tan hermosa perorata. Aún continuó la conversación por otros derroteros que ponían en relieve mi manifiesta incapacidad para hacer la o con un canuto. Porque resultó que el ganadero le contestó que sí, que hoy en día muchos estudios y que a la hora de la verdad no sirven para nada (en lo cual tiene gran parte de razón, qué se le va a hacer). Al menos no lo dijo del mismo modo que el otro, insinuando que los jóvenes son tan tontos que si les das las ovejas se le mueren de hambre. Sin embargo, lo que sí dijo, para cagarla un poco más, fue que fíjate que sus nietas iban incluso a nadar todos los días. Desde luego no sé si me habían estado espiando, pero dieron de nuevo en toda la diana, ya que resulta que tooooodos los santos días voy a nadar un buen rato (porque me aburro mucho mucho mucho). Entonces va el pastor, el habilidoso sabihondo, y le dice que él, sin haber tenido profesor ni nada, se cruza la laguna de Bezas nadando. Es más, hasta el Embalse del Arquillo (de San Blas), se lo cruza sin problemas. Ahí me entraron ganas de retarlo, en plan yo me encargo de tus ovejas y tú vienes a inglés y a nadar conmigo, a ver quién se queda atrás. No, mejor aún, nos vamos a Inglaterra sin un céntimo en los pantalones, eso sí, cruzando el canal a nado. A ver quién sobrevive más tiempo.
Total, que hoy, con mi típica buena suerte, he ido a cierto sindicato a recopilar información sobre unas oposiciones a las que tal vez me presente, con tan buena fortuna de encontrarme a uno de nuestros clientes más habituales trabajando ahí y empeñarse en atenderme él personalmente. No obstante, tranquilos, que con las voces que ha dado nada más verme creo que ya se ha enterado todo Teruel (por cierto, menudo susto que me ha dado –va en serio–, gritando “¡¡a ese lo matooooo yoooooo!!” a mis espaldas y con acento mañico). Si no le han oído, ya se encargará él de largarlo a los demás ganaderos, cuando no sea que se lo casque directamente a mi jefe. Lo que sé a ciencia cierta es que la boquita no la tendrá cerrada, así que ya puedo ir preparándome para que mi jefe se entere en cuestión de días o semanas de la noticia. Así que me he dicho que de perdidos al río, y he venido a publicarlo. Viva mi estampa y olé mis huevos.
Para quien le pueda interesar.
Comentarios
Hola Miguel,
Me he divertido mucho con tus historias… aunque seguro que en el momento no te hacía mucha gracia. Desde luego el hecho de no haber salido del pueblo y hacer lo mismo casi todos los días de la vida, deja una persona ignorante y arrogante, o sea, necia… que parece que es el perfil que describes…
De todas formas no he entendido eso del grito asesino, la aposición y los rumores que se extienden. Lo he leído dos veces y no me ha quedado claro la verdad.
Pollo y Luis parece que están considerando venir a hacerme una visitilla, si el presupuesto y el tiempo te lo permiten, yo estaría más que encantado mostrarte estos lares!
Un abrazo
Publicado por Carlos_ - 08 abril 21:14
A Carlos le quería icir, que si no ha entendido ná, es poque, de tanto’studiar, te se ha achicharrado el cerebelo…. ¡¡¡Mahh…!!! ¿pa qué tanto saber si luego no sirve pa ná?…. apuesto a que cuándo llueve tienes problemas para cruzar a nado los charcos…. (Ey! Carlos, es solo una burla del pastor, no te ofendas, que no es mi intención…. )
Lo que quiere decir, es que en el sindicato, al cuál acudió Miguel para informarse de unas oposiciones, se encontró con un cliente, el cual, en vez de saludar discretamente, se puso a gritar “¡¡a ese lo matooooo yoooooo!!”
Dada la naturaleza de la gente de ese pueblo, y casi diría provincia, este cliente, ya le habrá comentado al jefe de Miguel, que está intentando cambiar de empleo, aprobando unas oposiciones.
¿M’explicau amante?
Hola Miguel, por mucho que te aburras en Teruel, supongo que sabrás que nadie tiene historias de las tuyas de auto-vacunación, pastores bocazas… Tienes que aprovechar, y algún día, reflejar por escrito los “saberes” de la España profunda. Es más, deberías contactar en tu tiempo libre con algún pastor de otras provincias, para acumular mas conocimientos, que pareces tonto… …tantos años estudiando, y aún no sabes cómo se coge una jeringuilla.
Publicado por (sin nombre) - 09 abril 8:55
Aysss Miguelico! Deberías hacer un libro tipo “La tesis de Nancy”… algo así como los viajes de la ALcarría … sabes? Joé, desde luego tienes una paciencia de ballena azul… más que el santo Job!! Sabes que yo ya les habría dicho, toda chula, que cuando quieran nos vemos la cara en el embalse, o que me gustaría haberlos visto obligados a emigrar a otro país a ver si es necesario o no los idiomas… o simplemente, el saber por el gusto del saber… y que nadar es bueno por demasiadas razones para su atrofiado y pueblerino seso… en fin, yo creo que ya me hubiesen despedido por bocas… aunque para boquitas las suyas… DAME NOMBRES Y APELLIDOS, DNI’s… Y CÓMPRAME UN PASAMONTAÑAS, QUE LOS QUE VENDEN POR AQUÍ SON UNA MIERA Y SE TRANSPARENTAN (COMO NO SABEN LO QUE ES EL FRÍO DE VERDAD QUE TE HACE PONER PASAMONTAÑAS…)
Muchos besicos Miguelico
PD qué quiere decir Out-going?? Es el resultado de un test que hice en Facebook… sé que es algo de que soy rara y sorprendente, o imprevisible… CÓMO PUEDE SER SI SIEMPRE SABES LO QUE VOY A DECIR Y DICES QUE SOY SIMPLE CUAL MECÁNICADEL TAPÓN DEL DESHAGÜE??
Publicado por Pyöl - 10 abril 10:32
Nueva eclosión en el Ciberespacio
Un nuevo blog ha nacido. Se trata de un blog de segunda generación, vamos, lo que en jerga sería una F1. Dicho más claro, anteriormente existió otro blog. Éste pretende ser una evolución depurada del anterior. Ahora bien, a pesar de tener claro cuál es su madre, su padre es desconocido. O lo que es peor, tal vez sea conocido pero ilegítimo, esto es, que podría decirse que esto es un blog bastardo. También podría ser que se trate de una especie partenogenética (otra vez la jerga), y en el futuro aparezca sin más una nueva estirpe (posibilidad nada desdeñable).
En cualquier caso, con o sin padre, todos los comienzos son difíciles. El mismo título me ha llevado horas de intensas elucubraciones e ideas más o menos acertadas. Algunas han sido:
- BioVet’s World: Atractivo por hacer referencia a la mayoría de los temas que trataré. Lo malo es que es demasiado críptico y encima en inglés.
- Sosa(da) Cáustica: En referencia a mi promesa personal de comenzar con un blog donde no me corte de nada. Tanto para poner a parir a quien quiera que se lo pueda merecer (gente de a diario, políticos…), como para aburriros con cosas que seguramente a la mayoría no le importen (quien mucho abarca, poco aprieta).
- Na2CO3 + Ca(OH)2 → 2 NaOH + CaCO3: Se trata de la reacción comercial para obtener la sosa cáustica. Por tanto sigue en la misma línea que el anterior, pero es demasiado freaky, además de que poner subíndices y flechas en el nombre mismo va a resultar un tanto imposible.
- Los mundos de Astracán: No hace referencia en absoluto a lo que voy a tratar. Me gusta porque todos habréis oído hablar de Los mundos de Yupi, así que será fácil de recordar y, por tanto, visitarme. Su compañero de viajes era un tal Astracán, con lo que intento dar a entender que hay una segunda versión de los hechos, otro punto de vista en ocasiones un tanto marciano (no en vano esto es el ciberespacio). Para colmo, resulta que el término astracán hace referencia a la veterinaria, y, para más inri, a corderos y cabras (especialidad en la que trabajo). Por tanto, aunque de forma un poco enrevesada, cubro bastantes puntos con este título.
- Etc.
En fin, que no sabía muy bien qué título otorgarle más que nada porque tampoco sé muy bien cómo definir su contenido.
Esto me lleva a un segundo punto apropiado para esta primera entrada, que es definir los temas que trataré. Se trata de una miscelánea. Más concretamente, este blog tratará principalmente sobre mis aventuras y desventuras (tanto anécdotas laborales veterinarias y bioquímicas como de cualquier otro tipo), pero también temas más serios de interés o preocupación, como son viajes y turismo, medio ambiente y ecología, Internet, ciencia y curiosidades científicas, libros y cine, y todo aquello que me apetezca comentar (o compartir) a cada momento.