Una de bichos silvestres
Creo que lo que más me hubiera gustado ser habría sido etólogo. Puedo pasarme rato y rato observando animales sin aburrirme lo más mínimo. En ocasiones me pregunto el por qué de ciertas conductas de las que jamás había oído hablar. Aunque suelo echar en falta tener conocimientos sobre etología, no dejo de pasármelo bien.
Tal vez recordéis la plaga de topillos (Microtus arvalis) que hubo el año pasado. Aunque no llegué a ver barbaridades, sí que constaté que veía más de los habituales por el campo.
Cierto día, observé una piña de milanos (Milvus milvus) que iban tras un tractor que estaba labrando, y lo enlacé con el anterior dato. Me recordó a las gaviotas que van tras los barcos pesqueros, atrapando todos los desperdicios que echan por la borda. Supongo que lo que estaba sucediendo era que el labrador estaba destruyendo las madrigueras de los topillos (y otros roedores), con lo que quedaban al descubierto.
De algún modo, los milanos lo habían observado y aprendido, cosa de por sí ya curiosa. Lo más intrigante, para mí, fue el hecho de que hubiera 8 de ellos juntos en un mismo lugar, siendo territoriales. La abundancia de presas debía ser tan generosa que supongo que dejaron de lado sus instintos territoriales para centrarse en aprovechar la oportunidad.
Por otra parte, esto me llevó a recordar las únicas aves de presa que se sepa que cacen en equipo, los halcones Harris (Parabuteo unicinctus). ¿Sería esto algo parecido? ¿Estarían colaborando o se estaban ignorando mutuamente mientras duraba el festín?
La chispa que me ha llevado a escribir esto tan lejano han sido un par de ardillas (Sciurus vulgaris) que vi ayer mientras cruzaba el parque. Una de ellas perseguía sin parar a la otra. Nada realmente extraordinario. Podría tratarse de un macho persiguiendo a una hembra, o de un macho intentando expulsar a otro intruso. Es algo que ya había visto más de una vez de manera fugaz, por desarrollarse habitualmente en las copas de los árboles. Estas dos, sin embargo, iban todo el rato por el suelo.
La perseguidora estaba bastante más cansada que la otra. No lograba acercársele a más de un metro. Tenía que pararse frecuentemente a respirar, descansar y hasta beber agua.
Lo realmente divertido no era la paliza que estaba recibiendo la que pretendía dar una paliza, sino lo simples que son a veces los animales, o inteligentes, según se mire. La fugitiva recurría a trucos tan simples, y efectivos, como esconderse en la parte posterior de un tronco. Es algo instintivo en ellas jugar al escondite de este modo. Lo bueno es que la persecutora se quedó plantada en posición diametralmente opuesta durante un buen rato, como diciendo “¿dónde está?, ¡si estaba delante de mí hace un segundo!”. Ella misma hubiera hecho lo mismo, pero no se daba cuenta, ya que su rol era de ataque, no defensivo.
De pronto la perseguida decidió, de forma antinatural, continuar la carrera por el suelo. Así que saltó y la otra pudo continuar la carrera. La primera hacía fintas absirdas que la segunda no podía siquiera intentar seguir. Visualmente, la primera iba en S y la segunda en I. La pobre estaba reventada.
Lo mejor fue cuando la fugitiva me vio y decidió ejercer una novedosa maniobra. Pasó a un metro escaso de mí. Demasiado riesgo para la persecutora, la cual se paró en seco delante de mí. Poco a poco empezó a intentar rodearme. Pero la otra giraba también en torno de mí, aunque a una distancia más que prudencial. Se habían convertido en satélites míos. Era una situación bastante difícil de mantener, aunque al mismo tiempo les resultara a ambas muy difícil salir de ella. Me resultó muy cómico que una me usara de escudo humano y que ninguna supiera salir del embrollo que se habían montado.
Llegados a este punto me di cuenta que un grupo de adolescentes me miraban y se estaban partiendo de risa. Me desperté súbitamente y me di cuenta que habían pasado quince minutos o más. Se me estaba haciendo algo tarde, de modo que no pude ver en qué acabó todo aquello.
Ahora que tengo cámara, espero poder reportar alguna de estas experiencias gráficamente.
El hombre del Renacimiento
Ayer, por motivos que ahora no voy a explicar, tras terminar de trabajar, mi jefe y yo quedamos para echar un cortado con su antiguo socio de trabajo, esto es, el que ahora es funcionario. Gracias a lo cual, todo sea dicho, yo curro, ya que le sustituyo (no como socio, pero sí como empleado).
Cuando se juntan ambos, se nota de quién es amigo realmente mi jefe. Conmigo habla bastante y es majo (menos mal, porque si no, tantas horas codo con codo y sin otra compañía, sería horrible). Pese a esto, cuando ellos están juntos, mi jefe se transforma en un ente increíblemente dicharachero y sonriente. Aprendo más (de mi propio oficio) y me entero de más cosas (politiqueo, relaciones interlaborales, oposiciones, puestos vacantes en otras empresas, etc.) escuchándoles durante una hora, que en todo un mes con mi jefe a solas (aunque le pregunte, cosa que hago habitualmente).
Lo malo de que hablen tanto es que a veces meten la gamba. Supongo que en parte se debe a que hablan tanto, y entre ellos solos, que llegan a olvidarse de mí. Ayer concretamente empezaron a meterse con un compañero veterinario, que yo desconozco, y que por lo visto se considera a sí mismo “escritor, periodista y… ¡científico!”. No sé si es que el tipo en cuestión es un prepotente o presumido, pero lo cierto es que no pude dejar de darme por aludido, porque casualmente me gusta escribir y la ciencia. Sobre todo la ciencia, algo que precisamente nombraron como si fuera algo imposible, incompatible, falso o pecaminoso en nuestra profesión.
Como tampoco tenía más opción, tuve que hacerles coro y sonreír sus inoportunas gracias. Ya he dicho que tal vez el tipo se lo merezca, así que la verdad es que no me lo tomé como algo realmente personal, a pesar de que estuve a punto de hacerlo cuando le llamaron “el auténtico hombre del Renacimiento”. Tampoco es que me tomara esto como algo personal, pero es que ya se estaban pasando y me empezaba a cansar de sonreírles bobaliconamente.
En conclusión, que si mi jefe se digna a leerse mi CV, el cual debería tener en su poder (a saber), igual flipa un poco. Fácil le sería deducir que me encanta la ciencia. No en vano estudié lo que estudié.
Todavía peor. Si alguna vez llegara a descubrir que tengo un blog (de ahí el pseudónimo o nick) y las pedazo entradas que escribo para lo que es habitual, ya sería el colmo. Tanto más si lee entradas como ésta.
La respuesta a los últimos comentarios me la estoy currando. Pero con tiempo tan limitado como del que dispongo para acceder a Internet, buscar información, redactar entradas nuevas y otras cosas, no doy más de mí. Para colmo, no sé qué pasa ultimamente, que con los ordenadores estos de la biblioteca no se puede trabajar. Cambian o pierden constantemente formatos y datos.
Recuperando el tiempo perdido
Ataco de nuevo con preocupantes noticias que, contra el común de la gente, considero relevantes a nada de sentido común que tengamos. Son porrón, pero es que he estado porrón de tiempo sin escribir casi nada, motivo por el cual precisamente algunas están algo desfasadas y aprovecho para incluir algunas realmente viejas. En cualquier caso, todo para reflexionar un poco, aunque a casi nadie le importe las cosas que escribo al respecto.
Empecemos con los fallos conceptuales que suele conllevar el término “calentamiento global”. La mayoría de la gente, incluido Zapatero y su amigo Rajoy, cree que es simplemente aumentar un poquitín la temperatura media anual. Grandísimo error; gravísimo error.
Lo que realmente supone, y es cosa que se sabe desde hace tiempio, es cambios bruscos e impredecibles a escala global en la climatología, ni siquiera en la meteorología. Tan pronto hará un frío inusual como un calor exagerado, siendo más exagerados los cambios al alza en polos (y, si no recuerdo mal, trópicos). Cambios de tal magnitud finalmente no serán tolerados por los organismos que viven en tales latitudes. Ellos serán los primeros, pero los efectos se sentirán en otras muchas latitudes, como en España, donde habrá frecuentes inundaciones seguidas de devastadoras sequías. ¿Quién se adapta a eso en sólo 10 años de “evolución”? Es más, por muy asquerosamente antropocéntricos que seamos, me remito a los hechos: somos una puñetera especie, sólo una, integrada en sus propios ecosistemas (aunque sean artificiales), y es posible que tengamos serios problemas de supervivencia a corto–medio plazo.
En conclusión, la extinción masiva que ya se está produciendo por otras causas (y que analizaré en otra ocasión), a consecuencia del calentamiento global va a ver agudizada y es probable que termine llevándosenos por delante.
Soltado mi super-resumen sobre el tema (incluso hay que leer entre líneas), paso a citar diversas noticias. La primera, habla algo de forma directa sobre lo que acabo de decir. En la segunda, se ratifica el cambio en la sucesión de estaciones estrechamente relacionado con las alteraciones caóticas que he dicho. La tercera, dedicada a los todavía escépticos, ratifica que el último decenio ha sido el más cálido “desde que hay registros fiables” (ahí es nada). La cuarta, algo vieja ya, hace referencia a la gran sensibilidad del coral al CO2. Este animal, base de algunos de los ecosistemas más ricos del planeta, es afectado por décimas de grado y por la acidificación del agua de la que casi nadie habla (por simple equilibrio gas–líquido).
Otras hablan sobre consecuencias más directas, como la evidente subida del nivel del mar (mínimo 1 metro, seguramente bastante más), hasta otras indirectas y ocultas hasta que aparezcan, como fue el metano del que hablé o lo es ahora el metil-mercurio (dicho llanamente, mercurio muy tóxico).
En el grupo de noticias que presento ahora, se notifica que los modelos de previsión, que por motivos obvios sólo podemos hacerlos mirando al pasado, se están quedando cortos una vez más. Se ha verificado que la Antártida, por el contrario de lo que se creía, se está calentando mucho más rápido de lo esperado. De hecho, la plataforma de Wilkins estaba hace poco a puntísimo de resquebrajarse (links de El Mundo y la CNN).
En mi contra debo decir que se ha demostrado que el agujero de la capa de ozono tiene relación con este extraño fenómeno, tal y como se ha publicado en Nature. Digo en mi contra porque hace no mucho criticaba la ignorancia de la gente que confundía el agujero con el efecto invernadero. Aunque haya sido de pura chiripa, resulta que toda esa gente tenía razón. Sin embargo, no me importa dar a conocer esto, pues creo que he de ser honesto y no ocultar datos.
Por otra parte, como era de esperar ,aunque influenciado por motivos que seguro no os esperabais, los suelos se están calentando en todo el mundo.
La peor me la guardo para el final. Resulta que aún no parece estar suficientemente claro que somos incapaces de predecir casi nada a escala global. Hasta ahí llegamos todos desde las numerosas pruebas que presento. Sólo a posteriori somos capaces de explicarlas.
Pues bien, resulta que hay quien pretende “sembrar” hierro en el mar para capturar CO2 de forma masiva. Los experimentos a escala global deberían ser lo último de lo último, ya que no tenemos ni la más mínima idea de en qué pueden acabar, ni aun haciendo experimentos controlados (es decir, condiciones impuestas por nosotros, no reales), antes de su puesta en práctica.
Semana de vacaciones invertida en estudiar, pero con final explosivo
Por fin he terminado los exámenes, o eso espero (algún suspenso sería factible), y con ello también he agotado mis vacaciones. ¡Las vacaciones del 2008!
Espero que el esfuerzo y sacrificio merezca la pena en un futuro medio. Esfuerzo por estudiar y hacer trabajitos tontos a la vez que trabajo; sacrificio por tener que invertir días de vacaciones en hacer exámenes.
Esto último me fastidia bastante, porque sólo tengo los 25 anuales obligatorios, sin convenios ni puentes ni nada más. Con lo cual, esta semana, cuando acabé el último examen, me encontraba tan rabioso que me fui inmediatamente y sin pensarlo mucho al Pirineo.
Total, que tras una semana de espléndido tiempo durante la cual tuve que estar enclaustrado empollando, llegó la puñetera tormenta perfecta (o ciclogénesis explosiva –audio–) que ha asolado el norte peninsular todo el fin de semana. En consecuencia, de nuevo estuve enclaustrado, y no he podido ni hacer excursiones ni casi estrenar la cámara digital que me he comprado.
La culpa fue mía, por no darme cuenta de que tras un día a 5º C no era nada normal que soplara Cierzo tan fuerte y, sin embargo, la temperatura subiera hasta 16º C. De todas maneras, no me arrepiento en absoluto, pues he podido ver cosas que nunca había visto (como potentísimas rachas de viento arrastrando nieve en polvo), y me lo he pasado bastante bien.
[colgar foto aquí¿?]
Como a partir de ahora me voy a aburrir mucho en Gea, y encima tengo cámara propia, predigo que voy a escribir prácticamente a diario, si es que el tiempo me permite publicar todo.
Documentales en TV
El mes pasado, el día de Navidad si no recuerdo mal, proyectaron la película-documental Tierra, la cual fui a ver al cine y ya comenté en diversas ocasiones (en este y el anterior blog).
Según mi opinión, la publicidad que le hicieron no fue muy amplia, como tampoco se la han hecho a la serie Planeta Tierra (Planet Earth), también de la BBC y continuación de la película (resumen con datos y fotos). Por si alguien está interesado en ver imágenes realmente espectaculares, informo que los documentales los están emitiendo los Domingos a las 13:30 en TVE 1 (guía TV).
Asimismo, en breve National Geographic Channel (canal de National Geographic –página oficial en español–, por tanto de pago) va a emitir un documental sobre el cambio climático. El documental (resumen 1 y 2), como indica su título (Cambio climático en España: el desafío de todos), se centra mucho en España, ya que será uno de los países desarrollados más afectados. Gravemente afectado.
Supongo y espero que en no mucho tiempo alguna cadena, seguramente Cuatro, lo emita en abierto. Así que atentos y si alguien oye algo sobre su emisión, que me suelte el chivatazo lo antes posible.
Vuelta al estudio
Últimamente escribo poco porque tengo que estudiar para los exámenes del C.A.P. (Certificado de Aptitud Pedagógica). Este año, el último que se impartirá el CAP (será sustituido por un master anual con prácticas obligatorias), se han matriculado “solamente” el doble-triple de personas que otros, superando con creces el cupo máximo que imponen las leyes físicas del espacio-tiempo. Es decir, que los humanos tenemos un volumen y las clases también, con lo que no cabemos en ellas tantos alumnos como estamos inscritos al mismo tiempo.
Yo creía, de toda la vida, que quien llega tarde o fuera de cupo, se jodía y se quedaba a dos velas. Pues no, parece que en Aragón somos incluso tan imbéciles que han estado aceptando gente que ni siquiera ha estudiado aquí, cuando este requisito lo han cumplido a rajatabla en el resto de comunidades (que me pregunten a mí).
Sí, me pico, pero todo tiene cierta explicación y la cosa no acaba aquí. Todo demuestra lo lamentable que es la situación laboral actual. Para los veterinarios en particular, mucho más. No fui el único veterinario que tuvo la maravillosa idea de intentar prosperar en algo “no-veterinario”. En torno al 70% de toda la gente que he visto en el CAP los he reconocido como veterinarios. Casi nada.
En referencia a por qué he escrito tan poco y el estudio, lo que peor llevo es la pérdida del hábito de estudio.
Aprovechando que estoy en Zaragoza, podría ir (no voy a poder por el examen del día siguiente) a una conferencia sobre Darwin. Por si a alguien le interesa, es este jueves 22 a las 12:00 en la Facultad de Ciencias. ¿Por qué hay tal conferencia?Deducción de párvulos.
Vuelta al trabajo
Tras prácticamente dos años con este curro, se podría decir que estas han sido las vacaciones casi más largas que he tenido. Descontando los 3 días intermedios (incluido el 31) que he venido a trabajar, he tenido prácticamente 2 semanas de tirón.
Como todo el mundo, tras unas vacaciones más o menos largas, a la vuelta sufre el síndrome post-vacacional ese. Tal vez sea eso o que tenga algo de razón, pero cada vez estoy más asqueado de un trabajo tan “flexible” y bien pagado, además de tener que aplicar más o menos un mes de todos los conocimientos que acumulé durante 5 años.
Tras la amenaza fantasma del Lord Sith del domingo, ayer decidí quedarme en casa hasta que le diera la realísima gana de llamarme, no fuera que viniera a Gea sólo para pasar frío. Me llamó a las 22:03 y me dijo algo así como “¿Tienes pensado venir mañana o vas a seguir sin venir?”. “Hombre, si es que hay trabajo, voy, y si no, pues no”, para que le quedara claro que aún estaba en Zaragoza.
Al final me he levantado hoy a las 5:15 para llegar a Teruel puntualmente a las 7:55 y leer otra de esas frases que ya me sé de memoria: “El carácter de una persona lo determinan los problemas que no puede eludir y el remordimiento que le provocan los que ha eludido” (Arthur Miller).
Lo mejor es que hemos terminado de currar, pese al tremendo frío que hace, a las 9:30 (ya veis a qué hora publico esta entrada). Jornada laboral cojonuda. ¿Para esto he venido? ¿Para esto me tiene contratado?
Yo no entiendo nada, aunque me alegro de que sea así. Que mi jefe sea tan mega huevón y no planifique nada significa que al no organizarse bien, tampoco se da cuenta de que él solito podría hacer todo el trabajo de la ADS sin ayuda de nadie. La otra opción es que le rezuman las pelas por los oídos de tan podrido que está, y total, para que se lo lleve Hacienda, prefiera contratar a alguien. Sea como fuere, mejor para mí, ya que así tengo un curro en el que no me mato precisamente.
La pega es que tampoco puedo exigir aumentos de sueldo, ya que la hora la verdad es que me sale bastante bien pagada.
Puente con amenaza de bomba
Tener un jefe mega huevón que jamás se apunta nada ni se digna a quedar con nadie antes de las 22:00, conlleva ciertas consecuencias indirectas pero lógicas. Por ejemplo, hace un mes le expliqué “me voy a tomar todos los puentes que hay en Diciembre y Enero, ya que aún me faltan muchos días de vacaciones correspondientes al 2008”. Su respuesta, invariable en estos casos, fue “sí sí, aunque mejor recuérdamelo dos días antes de no venir”. Todo con un tono de voz que incita a pensar que se deja de añadir “mientras tanto me lo apunto en esta máquina de escribir invisible que tengo entre tu cara y la mía, la lará, la lará”.
Como os imagináis, con tres puentes seguidos y yo escribiendo sobre el tema, en algún punto ha tenido que equivocarse, y llamarme a las 11 de la noche para ir al siguiente día corriendo a Teruel de madrugada. Así fue, ayer mismo (bueno, antesdeayer). Aunque en esta ocasión me dio el parte extrañamente pronto, a eso de las 20:30.
Sin darme tiempo a decirle nada, me soltó el rollo “mañana en el bar X a las 8, ¿de acuerdo?”. Sin dejarle terminar la pregunta le contesté un rotundo “NO, te dije que me tomaba también este lunes de fiesta, ¿recuerdas?”. “Uhmmmm, perdona, que se me había pasado, jajaja”. Sí, “jajaja”, pero que si cuela, cuela. Buen intento de echarme por los aires el mega-puente que me había preparado con semejante bombazo de última hora.
Aunque la amenaza quedó en humo y un breve susto, no puedo dejar de pensar si se trató realmente de un simulacro o de un verdadero “contra-puente telescópico”.
Bromas aparte, sé que no lo hizo con mala intención.
DNIE
Qué contar sobre el DNI electrónico, DNIE o DNI digital. Por un lado, que lo renové desde el antiguo hace ya un mes y medio pero que a mi jefe le voy a decir que me tiene que dar el día libre el lunes 12 para renovármelo.
Por otro lado, que el único modo de renovarlo es con cita previa. Hace un año no era así. Han debido de decidir que era mucho trabajo y que lo mejor es alargar la situación obligándonos a ir cuando ellos deciden que vayas, todo con un maravilloso sistema de respuesta automática por teléfono con el cual es imposible razonar. Por Internet intenté concertar la cita, pero fue imposible porque me saltaban continuamente errores al cargar la página.
Total, que aun intentando pedir cita con más de medio mes de antelación, me mandaban ir un mes después de caducárseme, con el riesgo de que encima me multaran (desconozco cuál es el límite). Tuve que recurrir al sistema alternativo, que me costó lo suyo descubrir. Consiste en que en algunas comisarías de ciudades grandes (es decir, Zaragoza sí, Teruel no), te permiten coger turno por la mañana para ir ese mismo día laboral por la tarde. Paliza que me di el día que lo hice, corriendo desde Teruel para llegar a tiempo a Zaragoza.
Además, el avance que supone el sistema de autenticación mediante el uso del DNI-e en banca electrónica y demás transacciones por Internet, tiene una pequeña pega. Se necesita un lector de tarjetas (como periférico extra del ordenador). Luego aún se sorprenden de que casi nadie lo utilice y pretendan machacarnos a publicidad este año 2009, cuando resulta que España no es precisamente un país donde la ofimática y acceso a Internet estén ampliamente extendidos (estamos muy por debajo de la media europea).
No obstante, justo cuando yo me lo saqué, se alcanzaron los 7 millones expedidos. Lo cual no dejará de ser bueno, o eso parece, cuando se implante en el resto de Europa (somos pioneros), pero sobre todo cuando por fin se normalicen las transacciones antes dichas (ahorro de tiempo –firma digital– y muchos árboles).
Para terminar, algunas webs de interés. Primero, la oficial y en la que se pide la cita previa. Segundo, una con noticias relacionadas exclusivamente con el tema. Tercero, otra con una presentación y explicación bastante buena de sus orígenes, en qué consiste y seguridad.
Teruel como referente mundial del mayor misterio científico
No es coña. No se trata de nada relacionado con mi curro. Aunque precisamente gracias a mi curro yo lo he visto en persona y sé que es verdad que se está llevando a cabo.
Os pongo en situación. Cierto día mi jefe decidió “cederme” a otra empresa, en base a que no había trabajo. En otras palabras, me hubiera tocado quedarme en casa tocándome la barriga, pero en vez de eso, y sin compensación de ningún tipo, me mandó con un amiguete suyo a trabajar mientras él mismo se quedaba en su casa tocándose la barriga.
Aunque sucedió hace ya más de medio año, me quedó grabado observar que en caminos perdidos de la mano de Dios, en plena Sierra de Javalambre (Pico del Buitre), rodeados principalmente de peñascos y piedras, pudieran subsistir ovejas y estuvieran construyendo un observatorio astronómico.
Por supuesto, en su día nadie supo explicarme más sobre el tema. Tal vez no supieran lo que realmente estaban construyendo, o tal vez lo hubieran oído pero no sabían lo que era, con lo que lo habían olvidado. No sería de extrañar, ya que se trata del único telescopio europeo dirigido en exclusiva al estudio de la Energía Oscura. En EE.UU. ya existen otros y en Europa ya se quieren construir otros mayores.
La Energía Oscura (links en inglés 1 y 2) es algo de naturaleza desconocida, pero que los científicos saben que compone el 70% del Universo. En consecuencia, la prestigiosa revista Science, no ha dudado en clasificar este enigma como el mayor (el número 1) de todos los que actualmente la ciencia tiene que desentrañar. Sólo se conoce su existencia desde 1998.
El motivo por el que alguien ha pensado que semejante emplazamiento es bueno para observar el Cosmos es claro. Teruel, gracias a su despoblación, carece casi por completo de contaminación atmosférica (con partículas y lumínica), lo que hoy en día es el factor más importante en este tipo de observaciones. Además, posee cordilleras bastante elevadas, con lo que aún se ven más favorecidas.
Visto desde mi propia perspectiva, imaginaos los lugares tan recónditos y agrestes por los que tengo que ir a trabajar. Es la mejor parte de mi trabajo. Aunque la otra cara de la moneda sea no llegar a conocer a mucha gente, creo que merece la pena ver todos los días paisajes tan espléndidos.