April fool!

22 Abril 2009 at 18:42 (Aventuras y Desventuras) (, )

Se va a acabar el mes y no voy a poder explicar que la última entrada no fue sino una broma por ser el “día mundial de las bromas”. Para los que no lo sepan, podríamos decir que el 1 de Abril corresponde a nuestro Los Santos Inocentes.

La broma está basada en hechos reales. Así que la voy a rescribir, esta vez siendo fiel a la realidad.

Fui por el campo y atasqué en pleno barrizal de arcilla pegajosa. Tuve que recular y entonces me patinó la furgoneta hasta que el borde del camino se derrumbó y fui a parar a un campo de cebada. Poca cosa, la verdad, porque ni llevaba mucha velocidad ni hubo consecuencias para la furgo, a excepción de que acumuló barro sin conocimiento en la rueda y luego iba muy descompensada. A 90 km/h el temblor del volante era bastante amplio. Cuando llegué a casa le tuve que sacar el tapacubos y hacer virguerías para limpiar la rueda bien por la parte interna. Aún me tiembla el volante, pero sólo a 120 o más.

Con respecto a mi jefe, no se porto mal del todo. Si bien es verdad que tuve que llamar yo al ganadero, tampoco tuve el aplomo suficiente en el momento para decirle que llamara él. Además, al medio día me volvió a llamar preocupado para saber si había podido salir bien parado de la situación o si me había quedado sin vehículo, y por ende, sin casa.

El motivo de tanto retraso es, básicamente, que hora que tengo libre es hora que gasto con Calimero. Además, otras muchas cosas prioritarias se me están acumulando. Hasta me he tenido que desapuntar del equipo de fútbol. Por eso mismo, esta entrada es muy corta para lo que es habitual en mí.

 

Por otra parte, hablar de Calimero me recuerda que el día que atasqué me lo llevé al curro conmigo, lo que me sirvió para jugar con él la media hora que estuve esperando a que me desatascaran. Luego también jugué con él en la nieve. A ver si cuelgo las fotos y vídeos un día de estos.

Al menos ya he cambiado el aceite de la furgo, aunque se me pasó advertir al mecánico que mirara lo del temblor porque fue bastante imprevisto. A este paso la furgoneta la quemo en 5 años como mucho.

 

 

Lo cual me recuerda que llevo recopilando un listado de todos los viajecitos que hago para mi jefe y que pienso pasarle a cobrar a fin de este mes. Si alguien sabe a cuánto puedo cobrarle, legalmente, que me lo diga. Espero que no sean los 0,19 céntimos por kilómetro que ya me han dicho, porque de ser así, voy a perder mucho dinero. He calculado el gasto real, con diesel, ruedas y aceite, pero sin otras cosas ni el riesgo ni desgaste extra inherente a conducir por los lugares que voy, y lo supera por 7 céntimos.

Cualquier ayuda será bien recibida, ya que tengo la intención de preguntarle primero a cómo me lo piensa pagar y si me dice un precio inferior decirle que se mire la ley. Si me lo dice superior, por supuesto me lo callo.

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Atasco, accidente y riña

1 Abril 2009 at 10:35 (Aventuras y Desventuras) (, , )

Iba ayer yo tranquilamente por el campo, cuando de repente me metí en medio de un atascazo increíble. Imaginaos que vais por medio del campo y de repente ya no podéis avanzar ni un metro. Claro que si os habéis imaginado que la culpa es de una fila tremenda de coches, la culpa es de vuestra mente urbanita, que cualquier mente abierta u observadora sabría que ayer, a base de nieve y lluvia, los caminos estaban impracticables.

Ahora que ya he hecho la gracia, lo explico mejor. Me tocó ir solo a vacunar unos corderos. El poco curro que tenía a la vista (media hora) se complicó en el momento en el que el coche me empezó a patinar en una pequeña cuesta embarrada. El barro se encontraba en el punto exacto de humectación en el cual forma pesadas capas de cinco centímetros de espesor contra toda superficie que contacta con él. Así que las ruedas enseguida empezaron a patinar. Tras unas cuantas eses (a 20 km/h), tuve la relativa suerte de hacer un agujero en el suelo, con lo que la furgoneta se quedó clavada en vez de irse a un lado.

Comprobado que era imposible llegar hasta la paridera, decidí que la única manera de salir de ahí era metiendo la marcha atrás, para que la propia pendiente me ayudara a salir del bache. Luego ya llamaría a mi jefe para que el ganadero viniera a recogerme.

Tras derrapar un poco más, logré salir. Entonces me dí cuenta de que tenía casi todos los cristales y espejos con limo. Conducir marcha atrás con escasa visibilidad era difícil. Además, notaba como la furgoneta se iba poco a poco hacia la izquierda. Me derrapaba y no podía enderezarla. Así que suavemente fui a parar a un campo de cebada en el que la rueda delantera izquierda atascó hasta el fondo. Tras salir y comprobar que era más que imposible salir para una persona sola (e incluso 5 juntas), tranquilamente tomé la decisión de pasar al siguiente punto de mi plan, que era llamar a mi jefe en busca de ayuda.

Mi jefe me propuso que me fuera andando hasta la granja del ganadero y una vez allí le pidiera ayuda. Le contesté que ni hablar, que lo lógico es que llamara al ganadero y éste viniera directamente con el Land Rover (y una cuerda) a sacarme. Entonces me dio su número de teléfono para que yo le llamara. Le pregunté que por qué no le llamaba él, que era lo lógico y además era un gasto más para mí. Me dijo que yo sabría lo que hacía, pero que si quería salir de ahí, si él fuera yo, llamaría al ganadero, porque tal vez él no pudiera llamarle hasta el medio día. A su vez le dije que si estaba hablando conmigo sí que podía llamar al ganadero, y que ya había hecho yo suficiente con venir con mi coche y jugármela en semejante barrizal, que podía haber volcado y todo (así de inclinada estaba la furgoneta).

En fin, atasco, accidente y riña con palabras y malas palabras que ya os contaré en que quedan. Estoy por llevar la furgoneta a un taller para que me revisen la rueda izquierda, que ahora el volante me tiembla y antes no. Supongo que simplemente se le ha metido tanto barro que ahora está descompensada, pero que lo miren allí y luego mi jefe me pague la factura. O tal vez no. Ya os diré.

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