Atasco, accidente y riña

1 Abril 2009 at 10:35 (Aventuras y Desventuras) (, , )

Iba ayer yo tranquilamente por el campo, cuando de repente me metí en medio de un atascazo increíble. Imaginaos que vais por medio del campo y de repente ya no podéis avanzar ni un metro. Claro que si os habéis imaginado que la culpa es de una fila tremenda de coches, la culpa es de vuestra mente urbanita, que cualquier mente abierta u observadora sabría que ayer, a base de nieve y lluvia, los caminos estaban impracticables.

Ahora que ya he hecho la gracia, lo explico mejor. Me tocó ir solo a vacunar unos corderos. El poco curro que tenía a la vista (media hora) se complicó en el momento en el que el coche me empezó a patinar en una pequeña cuesta embarrada. El barro se encontraba en el punto exacto de humectación en el cual forma pesadas capas de cinco centímetros de espesor contra toda superficie que contacta con él. Así que las ruedas enseguida empezaron a patinar. Tras unas cuantas eses (a 20 km/h), tuve la relativa suerte de hacer un agujero en el suelo, con lo que la furgoneta se quedó clavada en vez de irse a un lado.

Comprobado que era imposible llegar hasta la paridera, decidí que la única manera de salir de ahí era metiendo la marcha atrás, para que la propia pendiente me ayudara a salir del bache. Luego ya llamaría a mi jefe para que el ganadero viniera a recogerme.

Tras derrapar un poco más, logré salir. Entonces me dí cuenta de que tenía casi todos los cristales y espejos con limo. Conducir marcha atrás con escasa visibilidad era difícil. Además, notaba como la furgoneta se iba poco a poco hacia la izquierda. Me derrapaba y no podía enderezarla. Así que suavemente fui a parar a un campo de cebada en el que la rueda delantera izquierda atascó hasta el fondo. Tras salir y comprobar que era más que imposible salir para una persona sola (e incluso 5 juntas), tranquilamente tomé la decisión de pasar al siguiente punto de mi plan, que era llamar a mi jefe en busca de ayuda.

Mi jefe me propuso que me fuera andando hasta la granja del ganadero y una vez allí le pidiera ayuda. Le contesté que ni hablar, que lo lógico es que llamara al ganadero y éste viniera directamente con el Land Rover (y una cuerda) a sacarme. Entonces me dio su número de teléfono para que yo le llamara. Le pregunté que por qué no le llamaba él, que era lo lógico y además era un gasto más para mí. Me dijo que yo sabría lo que hacía, pero que si quería salir de ahí, si él fuera yo, llamaría al ganadero, porque tal vez él no pudiera llamarle hasta el medio día. A su vez le dije que si estaba hablando conmigo sí que podía llamar al ganadero, y que ya había hecho yo suficiente con venir con mi coche y jugármela en semejante barrizal, que podía haber volcado y todo (así de inclinada estaba la furgoneta).

En fin, atasco, accidente y riña con palabras y malas palabras que ya os contaré en que quedan. Estoy por llevar la furgoneta a un taller para que me revisen la rueda izquierda, que ahora el volante me tiembla y antes no. Supongo que simplemente se le ha metido tanto barro que ahora está descompensada, pero que lo miren allí y luego mi jefe me pague la factura. O tal vez no. Ya os diré.

4 comentarios

  1. Paula dijo:

    Te recuerdo que tengo ya 3 sacos de unos 15Kg cada uno con caquitas perrunas… (y meo untado, jajajajaj)… ¿no los quieres aún? ;)

    Al fina, el ganadero fue a por ti, no? Y le tuviste que llamar tú, no? Grrrrrrrrrrrrrr….

  2. Javier dijo:

    Bueno, lo de la dirección, seguramente la alinearán (si es poca cosa).

    Y sobre lo de ese hombre que está tan ocupado, que ni siquiera tiene 2min para echar un cable a su empleado, ¿no se llamará de nombre Hugo, de apellido Chaves y de profesión Cacique?.
    Lo que cuentas, me recuerda muchísimo a lo que me pasaba a mi cuando trabajaba con mi primo. Si tenemos oportunidad te contare un par de cosillas.

    Suerte.

  3. April fool! « Los mundos de Astracán dijo:

    [...] at 18:42 (Aventuras y Desventuras) (Humor) Se va a acabar el mes y no voy a poder explicar que la última entrada no fue sino una broma por ser el “día mundial de las bromas”. Para los que no lo sepan, [...]

  4. El trabajo: rutinas y cambios « Los mundos de Astracán dijo:

    [...] eso, pero no la factura del taller por el equilibrado de ruedas que tuve que hacer tras salirme en aquél camino [...]

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